03 Apr 2006 diccionario sin comentarios. XV: de comprometidas promesas, prometidos y compromisos
Sinceridad: Gratuita virtud que se acaba pagando muy cara. Camino más rápido para ganarse una enemistad de por vida, perder amigos, parientas, conocidos... La sinceridad es necesaria en exceso, pero la sinceridad innecesaria es excesiva, un mal vicio, vamos.
Sincero: Solo. Sola
Fidelidad: Beber siempre gin tónic... Y el día que te apetece un vodka tener que beberte uno y otro gin tónic más que amablemente te han servido tus camareros habituales. ¡Hips!, tampoco está tan mal... Suele considerarse a la fidelidad como la base del matrimonio, cuando todo el mundo sabe, ¡hips! que es la hipoteca, los hijos, la costumbre o el TDT.
[ Quien escribe tuvo ayer la brillante idea de sustituir ginebra bombay por vodka moskovskaya, combinada con lima y medias tónicas en lugar de enteras... Ecuación de primer grado: doble graduación, mayor concentración y mismo líquido ingerido... Resultado: Cuatro veces borracho... Hoy regreso a lo mío (o no, quién sabe... las flores de noche se riegan con ginebra) ]
Fiel: Los perros
Promesa: Inversión con pocas garantías en un semifuturo medio hipotético para intentar asegurar a medias un presente inestable.
Compromiso: Falta de sentido del humor. Promesa que vamos a incumplir en un momento u otro, colocándonos entonces en la tesitura de tener que romperlo, el compromiso. De no existir compromiso las cosas suelen resultar más fáciles, sencillas y honestas, pero dada la tendencia innata del ser humano a complicarse la vida individual, mutua y recíprocamente, suele recurrirse a él como garantía de algo que necesariamente vamos a romper, sin que nos devuelvan el dinero (ni los cómpacts).
Podría recurrise a la sinceridad en sustitución de compromiso y fidelidad, en cuyo caso no serás infiel ni romperás ningúna promesa ni compromiso, aunque hagas y te hagan exactamente lo mismo. El daño producido y recibido y lo hecho, de hecho no variarán por ese mero hecho, tan sólo los calificativos. No obstante así sabremos y sabrán lo que hay o no hay, y si vale la pena (o no) seguir así. Si es que sí, pese a todo, pese a cada uno, pese a, ejem, los demás (no está de más decirlo), habrá valido (y vale) la pena. Si es que no será triste.
El problema o la cuestión de la sinceridad, la dificultad en definitiva no radica en el hecho de ser sinceros, cosa fácil... sino en lo que tengas que decir y escuchar en alguna ocasión (y aceptarlo siempre), sinceramente lo digo. Y si es así será bonito como el atún. Auténtico.
Lealtad: Respetarse a uno mismo pensando en el otro, no por el otro o por lo que puedas pensar (por ejemplo que esté haciendo), sino independientemente de que el otro haga lo mismo (o no) por ti.
Intolerancia: Que no nos dejen hacer lo que queremos.
Tolerancia: Dejar hacer a los demás lo que deben hacer. Suele comprenderse, aceptarse, entender... todo aquello que nos gusta. No aceptamos, entendemos ni comprendemos lo que no nos gusta (claro). Lo meritoriamente destacable y significativo sería entender, lo que pueda no gustarnos, aceptar lo que no entendemos de los demás. Ese es el verdadero significado (y cualquier otra cosa no la quiero entender, no la comprendo... Pero bueno, la acepto... qué remedio...).
Error: Cuestión de gustos. Falta de prespectiva. No aceptar de los demás lo que nosotros también hacemos. Intolerancia con las cosas, personas o piedras, que poseen la virtud de cruzarse en nuestro camino de una forma lesiva, inconveniente o escasamente productiva.
Equivocación: Acierto a destiempo.
Acierto: Casualidad favorable en el momento oportuno.
Desastre: Error en el momento más inoportuno... Yo mismo, para no ir más lejos (que me canso y sudo)... Soy muy desastre, coño, pero no me juzguen por ello... que mis problemas me traigo sin mala intención... y la intención ya se sabe, es lo que cuenta... No tener mala intención me refiero...
El silencio negativo tal vez sirva para la administración... Para las personas prefiero, voto... voto de silencio... de silencio positivo... Prefiero verlo como algo positivo (o como nada en cualquier caso) antes que juzgar a las personas calladas por todo aquello que puedan no decir (¿?).
[ Qué haremos con aquello que decimos... Quién se atreve a decir nada así, que decir tiene... ]
Ser juzgado a cada momento porqué si, que cada momento en si, sea así, juzgado... resulta paralizante. Injusto. Cruel. Y la mayoría de las veces equivocado. Desacertado en todo caso.
[ Malpiensa y te equivocarás ]
Las amistades, compañeras y queridos... las relaciones no son un casting... No voy a competir por nadie, ni pienso ser ningún premio ni el afortunado de nada.
Juzgar así no es acertado, pues tienes todas las de equivocarte. Eso no es sinceridad. Uno no puede ser tan ligero... Cuando juzga tan ligeramente. Cuando no está seguro... Simplemente cuando juzga.
Si estás (incluso, o así, o sobretodo entonces) seguro, eso es superficial. Tal vez porqué no haya nada en el fondo (perdón, no seamos también superficiales). Tal vez porque en el fondo no quieren llegar al fondo de nada, sino quedarse en la superficie de todo para que nada ni nadie pueda verles... implicarles, afectarles... Ponerles en juego... Mejor resbalar sobre las cosas... Aunque así, no pueden conocer ni conocerán, realmente a nadie ni nada, en el fondo...
Hay personas tan exigentes con los demás que prefieren cualquier cosa que lo bastante... Que nada es suficiente para ellos, salvo cualquier cosa que les sirva en cada momento en concreto.... ¿Vale o no vale?... Todo es una elección instantanea para ellos... La intuición mejor dejarla para la lotería.. Las personas no somos bonolotos (por muy complementarios que seamos).
[ Eso no tiene futuro. Eso no es vivir el presente, sino en ningún sitio ]
Llamémoslo comodidad en exceso, en lugar de exigencia por defecto.
[ Sin embargo el silencio resulta tan estridente y doloroso, cuando esperas una llamada que no suena, un telefono que no se deja marcar ]
Te dieron una educación... gratuita... en la que sólo con el tiempo aprendes, por ti mismo... Aprendes a ser... Tu... A a tu manera... Descubriéndote de manera que cualquier otra cosa no eres tu, sino uno más, otra cosa, algo, nada, cero.
Llega un momento en que cada uno -y sólo él- ya es único responsable de si mismo, de sus actos, independientemente de su circunstancia... ¿Sentimientos?... De lo que hagas con ellos, claro, también...
Te sientes confuso. Inquieto. Sin saber qué hacer o no hacer ante todo, ante alguien, por cualquier cosa... Nada va a evitar esa inseguridad en el estómago. Pero prefiero eso que ceñirme a un guión no escrito pero dado por supuesto. Seguir un ritual de lo habitual para no tener que improvisar, lo que las circunstancias exigan de mi, cada instante me pida... Ser, no hacer de mi mismo en cada momento. No actuar. Descubrir a cada momento mi papel al fin y al cabo.
Me alegro que no me diesen las conclusiones ni la hoja de resultados, sino solo me planteasen las preguntas adecuadas... de todo aquello que no me explicaron convenientemente, de lo que me explicaron sin darlo por cierto, bien seguro, sino seguramente he tenido que aprender a tientas, probar para obtener mis propias y posibles respuestas, y generar nuevas dudas... De todo aquello que podía resultar o no, obligándome a probar, para comprobarlo.
Aunque tropiece cien veces seguro alguna vez, daré una voltereta y caeré de pie.
Y pese a todo... Y pese a ello, me niego a comportarme de una determinada manera que "resulte", por el mero hecho de resultar apropiada, de resultar a secas... a respetar cierta forma de conveniencia "social" dada por supuesta, correcta y cierta, "resultona" y conveniente en la que no creo... Obrar pensando en qué puedo recibir a cambio, lo que puedo conseguir con ello... Esas putas pautas y comportamientos y palabras y silencios y actos reflejos aceptados y aceptables socialmente que parece deban decirse o callarse o seguirse o yo qué coño sé, como si fuese un metalenguaje comprensible para los demás, por todos, que se da por sobrentendido, "como debe ser", "lo que funciona"...
Lo adecuado, conveniente, correcto y bien, aunque todo se sobreentienda y mal... ortopédicas fórmulas que resultan, matemáticamente -demostrable y demostrado- fácilmente falseables, a las que puedes apuntarte y no tener que ejercer, el esfuerzo de ser...
Eso es hipocresía y todos lo somos... hipócritas cuando no somos (cada uno).
Sé que resulta confuso, obtuso, disperso y difuso lo que he escribo... Quizás no sea ésta la mejor forma de aproximarme a lo que quiero decir, pero es la única manera para expresarlo (que tengo). Al fin y al cabo actuar intentando hacerse comprensible es traicionarse.
Te dieron alguna educación... Ya laica (por aquel entonces) pero con cierta fe (aún).
Te enseñaron a ser "bueno" sin esperar nada a cambio, respetar a los demás y a ti mismo... No mentir... Honestidad... Ayudar a quien lo necesita, no dar tu brazo a torcer... Sinceridad... Insistir y persistir... Perseguir aquello que quieres, creer con los ojos cerrados en quien quieres...
(Una cuestión de delicadeza... Rimbaud perdió la vida por ello -y devino traficante de esclavos-... También dejó de escribir a tiempo)
No te aseguraron que de hacer eso recibieses lo mismo, es más, también te enseñaron que no, que no debía ser así... que de esa manera no tenía sentido... Tampoco te lo aseguraron ni creo fuera conveniente que lo hicieran, en el sentido de intentar ser así, por ejemplo uno mismo independientemente de los demás, aunque todo lo demás se opusiese a ello y te empujara a ser uno más.
No hubiese estado de más que nos avisaran también, que de hacer todo lo contrario posiblemente recogieras, recogerías muchos más frutos de los esperables... Mundo sádico en el que algunos aprenden bien pronto... A comportarse "rentablemente" y de forma eficaz, muy muy deficiente... Pero pasas curso de esa manera.
Y luego nos quejamos de "los otros"
Sólo valoramos lo que compramos, pagamos, intercambiamos, recibimos a cambio... Mierda y más mierda... Especulación... Todo es puta economía en cualquier ámbito, un comercio injusto, un mercadeo con las balanzas falseadas: perderás a la larga si entras en ese juego... Pero preferimos y nos movemos por esa inmediatez de las rápidas ganancias con el mínimo esfuerzo y riesgo... Pan para hoy que mañana dios dirá... no hay sacrificio ni esfuerzo, tan sólo "comodidad", truque y conveniencia. Todo mentiras... Una vida instantanea, Sopinstant y descafeinada, háztelo tu mismo (y nadie más).
Mundo sádico, tonto... y masoquistas... Luego te dan mierda y no sólo te conformas... pides más mierda, es lo que esperas, lo que crees merecer... Lo que visto lo que hay que ver das, porqué es lo que esperan... Y lo triste es que... ¡Funciona!... ¡Dígaselo a su vecina!
...
Algunos tardamos más en aprender ciertas cosas, simples y sencillas como retirar la mano cuando te quemas o no persistir en viejos y conocidos errores...
¿Errores?... ¿Cómo puede ser un error aquello en lo que uno cree, independientemente de la verdad que contenga, lo que duela, cueste, engañado que esté, o de cómo resulte?... Para mi eso no es un error, o en todo caso no tiene que ver con uno mismo, aunque puedo estar equivocado... Seguro me he equivocado, estoy seguro demasiadas veces...
Seré necio pues, y persistiré en mis errores... ¿Acaso voy a -poder- cambiar ahora?... Según Blake llegaré a sabio... Yo en cambio solo quiero hacerlo alguna puta vez a la hora, no tan tarde, demasiado pronto... o como siempre en el lugar adecuado pero en el momento inoportuno.
Será el derecho a contradecirse, que reivindicaba Baudelaire, y no estar equivocado en ninguno de ambos casos... que me digo yo, para no llevarme la contraria...
Pues nada me incomoda más que que me den la razón, sin explicármelo antes.