Eramos dos personas sumamente incompletas e irregulares, una pareja más que regular... regular bien, en el sentido que nunca dejamos de ser individuos; que juntos completábamos grandes y sustanciales carencias de cada uno, el uno del otro.
Tapábamos nuestros agujeros. Tómalo como quieras...
Por separado teníamos y tenemos, supongo grandes cosas, o algunas y pequeñas cosas en las cuales sabemos valernos, destacamos, podemos sobrarnos en el buen sentido de la palabra, regalarlas y darnos, en definitiva... Precisamente aquella faceta en la que respectivamente estábamos y vuelvo a suponer, estamos más que necesitados, carencias por otra parte demasiado sustanciales...
No se si llegamos a ser una pareja, pero juntos sumábamos casi dos personas, cada uno casi llegaba a ser todo lo que podía ser y dar de si, casi uno, casi completos.
El problema de las personas acomplejadas, inseguras, con poca autoestima (y cierto autoodio) que se quieren, estriba en que aquello tuyo que les haga sentir mejor con ellos mismos les hará sentir no del todo bien contigo, y viceversa... Deuda impagable, excesiva dependiencia, incomodidad... Aquella cálida y acogedora como una vagina, pero a la vez claustrofóbica y angustiante, vergonzosa sensación de sentirte tú, sólo si el otro te ayuda a serlo. Es humillante. Y lo único que no puede existir (o no debería hacerlo) en una pareja es, la vergüenza.
No nos aceptabamos (al otro sí, e incondicionalmente como dos mutuos fans), sino cada uno a si mismo cuando estábamos juntos, con lo bien que nos sentábamos... juntos...
No éramos los mejores, ni de largo ni de ancho ni lo mires como lo mires (o lo quieras recordar). Tan solo mejores.
Y no se acabó... Ese fue el problema... Que continuamos separados, cada uno por su lado necesitando ser, como el otro nos hacía sentir...
Deberíamos habernos acatado... tu a ti y yo a mi mismo, ni que fuera por imperativo legal. Hubiésemos sido una extraña, pero aceptable pareja (entonces).
Rara vez estamos a gusto con nuestra edad, ni agosto en septiembre... Fácil explicación: porque nosotros estamos en ella...
Lo que da la edad no es estabilidad emocional, sino capacidad de disimularla, la inestabilidad (y ni eso, ejemplo: yo, para no ir más lejos que me canso y sudo)... A la larga no todo se comprende ni se acepta, sino que lo dejas por imposible y lo acatas, no queda más remedio... Algunos se vuelven más tolerantes por la pasiva, por vagos, ¿qué le vamos a hacer?, ¿cómo nos hemos de ver?... Otros en cambio (y anochece no son pocos) con la edad ganan en intolerancia, como los malos vinos se vuelven rancios, y con ello perdemos todos...
Tampoco ganamos experiencias, sino que la, y las perdemos con la edad... Con nuestra inventiva, falsa memoria y selectiva capacidad de olvido, y la incapacidad de cambiar lo que no nos gusta por esa (mala) costumbre, por una mínima y falsa estabilidad, por cojones... Nostálgicos, sobretodo por todo lo que podíamos haber hecho, que siempre es más, infinitamente más que lo poco que hallamos podido conseguir... La experiencia como siempre resulta un grado negativo, especialmente para afrontar todo lo nuevo, sin reticencias, peros ni porqués, o de nuevo lo mismo con un mínimo de ilusión, fe y garantías.
La experiencia no es sino un cúmulo de decepciones, y la decepción no aporta nada, tan sólo resta (y sigue).
Debemos poseer una tendencia innata a la insatisfacción... la cual sólo hace que agrandarse con los años. Sólo que al hacerte mayor aprendes a sobrevivirla, sobreviviéndote en ese inevitable aprendizaje de la decepción que es "crecer", pongamos comillas... No vivimos una crisis existencial, sino una existencia en crisis. No siempre será igual... A a veces resulta peor (como siempre).
El día que creía era mi cumpleaños fue también el primero en mi (nuevo) trabajo... Del segundo trabajo público en un año... De puta como todos... Pero más deprimente, desorganizado, sin equipo, funciones determinadas ni bocadillo que desayunar... Cama aparte esta vez bien pagado, contrato temporal y mil objetivos sin vaselina, con lo bien que lo podríamos pasar y hacer (si lo hiciésemos de otra manera)...
El día que creía estaba siendo mi cumpleaños el parquímetro se comío mi tarjeta de crédito y llegué tarde a mi nuevo trabajo... Tampoco les importó... A mi sí... Di aviso y dejé la ventana del coche semiabierta... Los de mantenimiento me la tiraron al interior... Tentar la suerte y (poder) perder coche, el (poco) dinero y el (nuevo) trabajo a la vez... Salud no tengo. Amor no existe.
El día que tampoco era mi cumpleaños (como todos menos uno) pagué los carajillos (de todos) y escuché de pie el gaudeamus igitur. Los tengo en remojo con vinagre y sal mientras escribo y bebo nesquick en pijama con una canción tonta en la radio y son las diez.
El día que no era mi cumpleaños (aunque así lo creyese) encontré a la salida de mi nuevo trabajo a mi vieja compañera; sigue como siempre (es decir, cada día más hermosa y no es un decir). También reencontré (y al mismo tiempo) a alguien que también pudo serlo, también (hipótesis de pasado) pareja, y quizás (presente hipotético) también exnovia (también lo que no hago, también suelo hacerlo mal), también más guapa que nunca (pero además, también más simpatica, encantadora y radiante que nunca).
También, también... Todo es tan pero taaaaambién, el día que tampoco es mi cumpleaños...
Y no... Tampoco celebré mi cumpleaños el día que creía, que era mi cumpleaños.
Estamos otra vez de fiestas menores en Lleida (aka "Festes de Tardor")... ¿Y qué podemos hacer en las fiestas menores de Lleida?... Por ejemplo, si no queremos marcharnos a las de otro pueblo o aprovechar para ir al ikea o a barcelona (muy típico de los leridanos) pueeees...
Max Ernst. Invisible a primera vista. Grabados, libros ilustrados y esculturas...
Desde el Jueves 22 de Septiembre de 2005 hasta el Domingo 15 de Enero de 2006 en Centre Cultural Blondel,. nº3. Fundació "La Caixa" (Lleida)
Dibujante, escritor, pintor, escultor... Max Ernst (1891-1976) fue un artista multidisciplinar. Una de esas numerosas facetas es la que nos presenta la exposición en cuestión: su obra gráfica e ilustraciones de libros. Dotado de una extraordinaria creatividad e inventiva, devino Ernst un explorador de nuevas técnicas vinculadas a los procedimientos inconscientes y automáticos, obteniendo sorprendentes resultados a través del collage, el frottage o la escritura secreta, sugerentes juegos visuales que encontramos en obras como Histoire naturelle (1926) o Maximiliana (1964), u otros proyectos absolutamente personales como La femme 100 têtes (1929) y Une semanine de bonté ou les 7 éléments capitaux (1934), auténticos relatos, irónicos y oníricos, producidos con el lenguaje de las imágenes.
A destacar, como no podía ser de otra manera, la intensa relación que Ernst mantuvo con poetas y escritores de su época, como Lewis Carroll, Franz Kafka, Paul Éluard, André Breton, Tristan Tzara, Jacques Prévert, Antonin Artaud, Benjamin Péret, Leonora Carrington y un largo etcétera (qué envidia...).
Sé que habrá algunos lectores que no estarán de acuerdo con lo que voy a decir, pero no por eso voy a dejar de hacerlo... Es más, como estoy seguro que muchos catalanes piensan como yo en esta materia, es bueno que demos a conocer nuestra (si se me permite) modesta opinión.
Tampoco me da miedo hacerlo. Los que nos puedan leer seguro poseen un grado de tolerancia y espíritu democrático mucho mayor que el que demuestran numerosos políticos (ciertas radios y determinados medios) españoles en lo que a esto respecta...
[Para algo pueden servir los blogs: Conocemos la opinión individual de individuos (valga la redundancia), de un catalán en concreto, la suma de muchos, de muchas personas de todo el estado español... Y no lo que los políticos, los tópicos, la prensa dicen de nosotros, de vosotros, de "la izquierda", "los catalanes", España, "los nacionalistas"...]
Dicho ésto sigo...
No es éste mi Estatut: Preferiría una nueva Constitución... Española o Ibérica (como el jamón), con Catalunya como Estado Libre Asociado, o Confederado, o si no puede ser... pues adios muy buenas, directamente otra Constitución, pero esta vez catalana...
[Hay que ser posibilistas: Más vale vivir y ser un poco mejores que seguir siendo poca cosa (por quererlo todo). En política el todo o nada no vale, o si vale no funciona...]
Pero todo hay que decirlo, tampoco es éste el Estatut de Maragall, el de CiU, Más, Carod, Esquerra o Iniciativa... (y del PP claro está, de esos seguro que no, pese a haber, incluso ellos, aportado su grano de arena en el redactado).
Uno odia y abomina profundamente a la política... Pero esta vez, todo hay que decirlo, "se lo han currado"... Casi se han ganado sus excesivos sueldos (y un poco nuestro respeto)... Después de muchas horas, horas de muchos días, días de varios meses de trabajo, esfuerzos, negociaciones sin fin, acuerdos parciales, declaraciones cruzadas... en definitiva, de hacer (ya era hora) política de veras, resulta emocionante ver a los representates de casi el 90% de los catalanes, de tendencias políticas tan diversas y alejadas, después de constantes estiras y aflojas, sonriendo abrazados, aplaudiendo, haciendo piña... Me he, ejem, extrañado a mi mismo emocionándome con eso...
Sí... No es éste mi Estatut... (ahora) tampoco es el de nadie en concreto... Es el que nuestros representantes democráticamente elegidos (y con la participación de todos los sectores sociales) han diseñado para regirnos, a nosotros y nuestras relaciones con el estado español. Es (y espero será, sin demasiado tipex) el Estatut de todos...
Y si este Estatut no cabe en la Constitución... ¡Que pongan más páginas, coño!, ¡que tachen de ella aquello que impide su ejercicio!... Quizás sea una de las últimas oportunidades de intentar solventar el "problema catalán" (perdón, español...). Pues de no ser así, quizás habrá que cambiar definitivamente de planteamineto, dejar de refundar imposibles, buscar encajes adecuados y avanzar, directamente y sin tapujos hacia otros objetivos (sin prisas pero sin pausa, aunque esta vez tenido claro hacia dónde queremos-no quedará otro remedio-nos obligan a ir)... Volem l'estatut!
[Es socialmente avanzado (enseñanza laica, recoge temas como el aborto o la eutanasia...)... Potente nacionalmente (más soberanía, autogobierno, competencias), economicamente justo (para -poder- ejercer dichas competencias) y solidario (justamente, acaba con el expolio fiscal, la cultura del subsidio, la arbitrariedad en la asignación de recursos y la falta de transparencia)... Agencia tributaria propia, recaudaremos nuestros impuestos, los gestionaremos y pagaremos los servicios prestados; y aportaremos (mediante comisión paritaria) la pertinente cuota de solidaridad con los demás pueblos del estado español (aportación catalana a la Hacienda Pública)... Reconoce la singularidad aranesa como realidad nacional occitana, su lengua... Y finalmente y para empezar, ya en su preámbulo (además de explicitar lo que todo el mundo sabe: Catalunya es una nación) reconoce el derecho a la felicidad de todos los ciudadanos...
No es ninguna garantía, pero es un buen comienzo, la base, un punto de partida (aceptable)...]
Acompañando a no sé quién no sé dónde, me dijo no sé qué, mientras observaba a un anciano que avanzaba balanceándose con dificultad...
- No quiero llegar a vieja...
...
- Pues a mi no me importaría ser viejo... ahora... De hecho quiero ser jubilado, pero quiero serlo ahora...
[Me viene a la mente la imagen de un corredor de maratón, exhausto, ya en el estadio, en la recta final a punto de llegar a meta casi fuera de control... Casi no puede ni caminar en linea recta ni mantenerse en pie apenas... Los primeros hace horas que llegaron, y seguramente estén dándose un buen baño de agua caliente en sus casas... Pero... El sigue ahí, haciendo su propia carrera... ¿Por qué no abandona?... ¿Qué por qué no abandona?... Eso sí que sería absurdo (ahora), a estas alturas (abandonar)... Nadie empieza una carrera únicamente por el placer de correr, sino de completarla... Que para eso existe eso del footing (coño)...]
No llegaré por mi salud. No llegaré porque algo pasará. No llegaré porqué creo que no quiero, no éso si no (por) lo que tendría que pasar para llegar. No llegaría como ellos... Por todo lo diferente, y la forma diferente en que lo habríamos vivido. Porque no habré cotizado ni existirán pensiones y porque el mundo se habrá acabado.
Un señor mayor, de ésos que sale en los documentales haciendo declaraciones, bien peinado, manos cruzadas en la espalda, bufanda también, y encastada gorra; pantalones bien planchados, hablando del crecimiento desmedido del barrio... "Aquí antes...", charlando con sus compañeros, conversando y escuchando, ahora tu ahora yo, educada, serenamente, con ironía pero sin rencor, con callada alegría y cómo no, cierta melancolía... y tooooda la calma del mundo (aunque no tiempo).
Vigilar en silencio el transcurso de unas obras, el quehacer de los obreros... Se me acercaría algún amigo, manos en los bolsillos de la chaqueta color caqui y cremallera... Observaríamos en silencio hasta que el ruido de una grua nos hiciese levantar la cabeza, alzar la mano para resguardar nuestros ojos de un hiriente sol de invierno y suspirar... "Hay que ver, ¿eh?... Sí, sí... Fijaté..." tirando el humo de la faria al viento.
Pasear len-ta-mente, escoger un banco... Ese no, éste... Sacar el pañuelo y limpiar el polvo... Sen-tar-me sobre él, el pañuelo... En un larrrrrrrgo y ceremonioso ritual, con gran clase, indudable estilo cruzar las piernas y mirar, a un lado y a otro, nunca enfrente, siempre de frente... tap... tap... con el bastón en el suelo... tap... tap tap... ese ritmillo…
No levantar nunca la voz, ni a los menores ni a los míos, más que para cantar ¡botifarra!, arrastrar o sacar el doble pito... Máximo respeto.
Ser todo un señor... anónimo y con minúsculas, pero mayor (con todas sus letras).
Siente tal dolor en todas y cada una de las articulaciones y músculos (que desconocía) de su cuerpo que el único alivio que sufre es haciéndose más daño. Como cuando deseas pincharte con un tenedor en la espalda o te golpeas para comprobar que sigue doliéndote, pero de otra manera; cuando sabes que no te "haces bien" con algo, pero éso es otra cosa otro dolor diferente, al que padeces constantemente. Y te sientes mejor por unos momentos diversificando tu dolencia.
Desearía ser desmembrado para no sentir esas punzadas, tirones, hormigueos, pitidos de dolor... Empieza por las piernas... Una, ahora otra... Se agarra bien fuerte y estira su cuerpo en sentido contrario. Sus brazos se desgarran y penden inertes como dos ristras de ajos.
Quisiera explicarlo, lo bien que se siente, todo lo que ya no duele... Pero no puede escribir; dormido no se puede escribir, y menos sin brazos... Así que lo piensa y tiene bastante. Que los demás no lo sepan incluso le hace sentir mucho mejor.
Su cabeza rueda por las escaleras, se precipita por la ventana o cae balcón abajo. Mejor que muerto.
Como en "Elige tu propia aventura", puedes escoger. Si no te gusta cierras bien fuerte los ojos, rebobinas y vuelves a empezar. Básicamente es lo que diferencia a los sueños de la realidad. Nada más. Nada es real, salvo el dolor, o el placer de no sufrirlo.
[Ayer soñé que follaba con Monica Sweethart... Tan grande, tan guapa ella, maciza y elástica... Oye, mejor que en las películas, tú... En sueños también se vive, y mejor que despierto...
Lástima que después me cayesen 800 mil kilos de arena encima y enormes excavadoras como cangrejos mutantes japoneses sin control destrozasen todo mi cuerpo con sus pinzas gigantes... Ahora que empezábamos a entendernos...
Pero bueno... Mañana tengo una cita con Diedre Holland, Taylor Rain y Ashley Blue. En confianza... Creo que me van a llevar al huerto...]