22 Aug 2005
sincomentarios de verano: show must go one


He pensado que… Yo no quería, ¿eh?... Me refiero a que pretendía no pensar, hacer mucha nada… Pero ya ves, no puedo evitarlo… Pues eso, que viendo la pijería por metro cuadrado que hay por aquí, melanomas andantes cuyas conversaciones se limitan a la calidad del bogavante, la hora de regreso a la playa, el precio de todo y el tiempo de mañana, mi peinado o la ropa que lleva uno ese aquel aquella, fijaté, y mañana qué me pondré, reflexiono sobre la “belleza” (exterior, claro)…

La “belleza” es sencillamente una pretendida normalidad mal dada por supuesta, la simetría y la proporción más estricta. Cuanto más “normal” sea tu cuerpo o tu cara más “bello” serás. Lo mismo sucede con la moda. Si vistes como la mayoría de la gente irás a la moda, por muy chic o exclusivo que te consideres. Ponte lo que se lleva, opérate si hace falta, sé normal, o al menos preténdelo: Pasarás totalmente desapercibido.

Al fin y al cabo es lo que quiere la gente (aunque crea que piensa lo contrario): No ser diferente. Es difícil de aceptar eso, y aceptarse, y aunque cada uno sea muy suyo todos acabamos siendo como todos, y lo nuestro, todo lo que podríamos ser simple y sencillamente siendo nosotros mismos se queda en nada… Cada persona es un proyecto fracasado de si mismo, por realizar o malgastado.

Me gustan la asimetría y la sencillez; me atrae lo desproporcionado, la exageración, sobretodo por defecto, todo lo que está de menos, lo que queda cuando no hay nada más, cuando nada está de más y todo en su sitio; lo que no es, lo que es menos o poco y ya suficiente, pues más sería demasiado. No hay nada tan único y hermoso a su manera como un defecto, una cicatriz, malformación, cualquier desviación no compartida, y compartirla… Lo excepcional es raro por naturaleza decía Nietzsche; yo añadiría… además de escaso… Simplemente lo suficiente, lo mínimo para no ser común, accesorio, vulgar, mediocre, sobrante, excesivo… ¡Es lo máximo!



El quiceavo día sólo veo que parejas guapísimas y felices con críos estupendos y la mar de listos que te sonríen porque si, parejas de personas cogidas, abrazadas o besándose, que te ceden amablemente el paso, el aparcamiento, su asiento, el turno en la cola, que te esperan en el ascensor y te ayudan a cargar y descargar, que te dicen holabuenosdías adióshastaluego, aunque no te conozcan (como en los pueblos o en una casa de locos)… ¿En qué país estoy, me he equivocado de planeta?... Aaaah, ha sido todo un sueñooooo…

Pues no… Tan sólo algo desacostumbrado que conjura con todo aquello a lo que uno está habituado… Suele pasar, aunque no demasiado a menudo. Que las cosas perpetren algo a la vez, en un determinado sentido, para que te des cuenta de que podrían ser de otra manera.

Y me he sentido solo, y eso no pasa demasiado a menudo (por suerte), sobretodo cuando no hay nadie más a mi lado.

Sería estupendo que fuésemos siempre (al menos) así de superficiales, y no hablo de hipocresía sino de delicadeza… Superficiales así, independientemente de lo que halla (o no) en el fondo: Muy probablemente seríamos profundamente más felices todos (juntos).

Y cada uno libre para ser tan infeliz como quisiera, y como pudiera de feliz.

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19 Aug 2005
sincomentarios de verano: en la sombra no hace sol


Brillante como el arroz que no se pasa, genial como ninguna, y como todas las del verano a cual más sudorosa idea, toca pasear, cita ineludible del verano… Consiste en vestirse con aquellos atuendos que nadie se pondría el resto del año y circular, arriba y abajo por la avenida más concurrida posible del lugar, preferentemente de cara… Naturalmente y como era de esperar, la misma idea (y a la misma hora) la han tenido las 800 mil personas que veranean por la zona… Niños armados hasta los dientes, padres despistados comiendo cucuruchos, perfumados con litros de colonia barata y bronquina, nórdicos (ya) medio bolingas, suecas de afilados pezones… Fauna diversa con el volumen al 10 deambula haciéndose ver, colisionando y ocasionando numerosos heridos, mutilaciones y lesiones múltiples.

Aunque renuncien a jugarse la pensión, me apunto a una petanca con los jubilados hasta que suba la marea (y se lo lleve todo).

Evitando cualquier chiringuito regreso a casa de Kebabh en Kebabh, y me meto un tiro porque me toca.

Me pongo bien zen y salgo a la terraza

Han puesto una noche espectacular con brillantisima perfecta luna llena que se entredreja ver en cielo quebrado por nubes negras de nicotina delimitadas y tan sólo visibles por el humo blanco de sus bordes como autopista asfaltada hacia el infierno… Huele a napalm… A resplandenciente derrota en escala de grises como una película de James Gagney en la cima de un mundo estúpido y cruel.

Yo también soy negro.

Tras tres horas tres de no hacer ni pensar en nada me voy a la cama, con esa bola blanca clavada en la retina. Ciego.


la cuina del river... proveu-la


Craso error… Se me ocurre encender televisión y no es domingo (-ya- no hacen Nip Tuck, Karakia ni Redes)… Unos niñatos comediantes cantan y saltan y se abrazan en una especie de karaoke en perpetúa fase etílica de “exhaltación de la amistad”… Se llama “operación triunfo” la cosa… Me da vergüenza ajena… Sale enviar sms al 5557, así que mando uno poniendo: jilipollaaaaas!... síiii!... tuuuu!... a ver si el tontolaba majete de las gafitas colorás con chanclas se da por aludido.

Luego dan España-Uruguay… Hasta me la bufa que no pierda España.

Otros días reincido en mirar televisión… Bien tarde… Evitando los de animales y verduras me trago todos los documentales de catástrofes naturales, maremotos, ventoleras, microcosmos, partículas y nanomundos… Es increíble la de cosas en particular, que particularmente sabemos… Y lo jilipollas que somos en general. Si ni vivir sabemos.

www.rivercafe.es

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18 Aug 2005
sincomentarios de verano: el hombre del brazo de oro


Apolínea y amable señorita uniformada con escotada bata blanca 100% algodón me informa que padezco codo de tenista… Tendinitis, bursitis, capsulitis y no sé qué coño más…

No voy a contrariar su diagnóstico, pero preferiría tener empeines de futbolista, hombros de nadador, dedos de pianista o nariz griega al menos… A mi vez le comunico también de no haber ejercido en mi puta vida ese deporte, si es que puede llamarse así a dicha armada, aburrida y repetitiva práctica con raquetas en que no sólo (menores explotados de sol a sol) les recogen las pelotas a los señoritos, sino que además se toman sus vermús cada dos minutos, no sea que suden... Mis conocimientos en la materia se limitan a nada… a treinta nada y se remontan a Borg y McEnroe. Ella era McEnroe y yo Borg, aunque a veces cambiábamos para cabrearnos mejor.



Me dice que podría ser del ratón, pero hace un mes que apenas me conecto y sólo me muevo (dificultosamente) con el pad éste del portátil… Un mal gesto… Sólo fumo, cocino, me masturbo y levanto copas… Quiere infiltrarme como a Michael Caine con los rusos o a los deportistas de élite… Le digo que prefiero siempre a los malos y que mañana no tengo partido, pero insiste en inyectarme cortisona, como si no tuviera bastante con el puto dolor para que encima me pinchen con una aguja de metro… Puestos con chiringas (valga la expresión) le sugiero que por mi conflictivo organismo, personalidad adictiva y sistema nervioso (básicamente raro) una dosis de dilaudid, pantopón al menos, sería conveniente, necesaria, inevitable incluso… Con cara de asco (y medio terror) me receta Ibuprofenos y Voltaren, porque no puede (fijo que no quiere) darme algo más fuerte… Mierda medicina general…

Quizás de mirar televisión de lado en el sofá… El sofá es de mi padre y “la televisión de todos”, como La Uno (menos mía, que yo de eso no gasto)… Una mala postura, también podría ser… Eso no me lo dirá cantando ni en la calle… ¿A qué hora “plega” señorita?... El 31 de agosto… Ah, pues muy bien… ¿Le va bien a las 9?... Perfecto… ¿Le envuelvo el brazo para regalo señor?... No gracias, me lo llevo puesto… Y trátame de tu por favor… Muy bien chatín, toma una aspirina y un boli de la Bayer de regalo…

Qué amor cuánto feeling, necesito una farmacéutica en mi vida, pero prontito ya, armada de medicamentos y curas contra cualquier dolor, y levity’s 50 blancas a poder ser.

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13 Aug 2005
si en algún entonces… que podría ser de mi ahora más que nada…


A menudo pienso dónde podría estar, que sería entonces de mi, que hubiesen podido ser ahora, algunos de mis yos de haber perseverado lo mínimo lo suficiente o al menos un poco, en cualquiera de las múltiples facetas en las que me he enfrascado en ocasiones anteriores...

Las “grandes” personas a la que encuentran, descubren algo que les gusta lo suficiente y para lo que están suficientemente dotadas se aventuran en ello… Perfeccionan, se sacrifican, invierten, se concentran y arriesgan en ese saber y ser, para el que parecen predestinados… Por sus gustos, valía y capacidad, aptitudes personales y cabezonería… Acaban, ya de personas “grandes” convertidas en especialistas, artistas de lo suyo, ya sea ejerciendo de cocineros, escritores, directores de cine, mecánicos, músicos, electricistas… digamos como los freaks de televisión, en saber hacer algo mejor que nadie, como nadie… Da igual lo absurdo que resulte ese arte; a mi me parece igual de absurdo pasar una pelota por un aro o meterla a patadas en una red.




Lo importante (según parece) es hacerlo bien, mejor que nadie si puede ser, y a poder ser cobrando y mucho, aunque sea una tontería lo que sepas hacer… A mi parecer lo que importa es la ilusión, la alegría y la risa que pongas en lo que hagas, y tanto da el resultado y mucho menos lo que hagas, o que otros lo hagan mejor…

En lo suyo, su arte y savoir faire resultan indiscutibles… A algunos de ellos les admiro; a todos les envidio… Saben de lo suyo, de lo que hablan, pintan algo, hacen… No les preguntes o les pidas otra cosa. Tampoco es necesario.

Aprendiz de todo maestro de nada… Ahora me ha venido a la cabeza la expresión… al igual que la teoría del malbaratamiento de Bataille o la famosa cita de Capote: poseer un don también supone un castigo, un látigo; la obligación de insistir en aquello para lo que estás dotado.

Soy demasiado pequeño para algo grande y único. Muy probablemente demasiado disperso para algo concreto. Me gusten y rápidamente disgusten demasiadas cosas… Sea demasiado vago para cualquier esfuerzo en un único sentido. Poco sacrificado, cobarde o no tenga ninguna fe, empezando por mi mismo… Me cansen las metas, no me ilusione ningún objetivo ni nada pretenda conseguir. Y todo sea poco ya de entrada y no me meta o ya me salga… Me aburran las cosas en particular, al poco tiempo, no encuentre sentido a nada, lo quiera todo o no quiera que algo, un algo sea lo que de sentido a mi vida…

Tal vez simplemente sea igual de inútil para todas las cosas concretas por igual, en general… Pues mi jodida especialidad consiste en no centrarme en nada, en dispersarme en y con todo. Y nada ni algo ni lo que sea, me atraiga lo suficiente ni me retenga lo necesario…

Me jode enormemente que me digan que tengo potencial: Preferiría tener algún uso, o mejor unos cuantos… Que se aprovechasen de mi al menos, ya que yo no se hacerlo.

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08 Aug 2005
las vacaciones de un parado, ¿son vacaciones? (III)


Y al séptimo día… ¡Llovió!... ¡A cántaros, ole ole!... 800 niños se suicidan por no poder ir a la playa… Me pongo la parca alemana (¿y qué coño hago con una parca alemana en agosto?, pues ya ves...) y voy al Caprabo… El día anterior había gente “fuera” para entrar al supermercado, entrabas y mientras comprabas por los pasillos ya estabas haciendo cola en las cajas… Hoy estoy completamente solo… Me agencio botellas de Bombay, Moskovskaya, Merlots, Heinekens, tónicas Schweppes y Vichys Catalanes, que hay que cuidarse… Cargo los bolsillos con cervezas y la petaca de vodka y voy al chiringuito de la playa (que por cierto está cerrado pues sigue diluviando). Me hago combinados de vodka con cerveza y leo “Cronenberg por Cronenberg” de un tirón. No hay niños con pelota, no hay gente con gente, no hay sol, pocas estrellas, ninguna luna, y hace fresca... Un gran día de playa…



En la terraza del apartamento me abro un merlot y ceno espárragos cojonudos y queso curado con jamón ibérico sin pan viendo en el portatil el programa de Redes en que Punset entrevista a Cronenberg (bajároslo de la mula, está muy bien de veras…).

“Un artista no es un ciudadano que pertenezca a la sociedad. Esta destinado a explorar cada aspecto de la experiencia humana, los rincones más oscuros, aunque no necesariamente; ahora bien, si es lo que te atrae, hacia ahí debes encaminarte. No puedes preocuparte por lo que la sociedad considera buena o mala conducta, buena o mala exploración. Por eso, en cuanto uno se convierte en artista, deja de ser ciudadano. No tiene la misma responsabilidad social.” David Cronenberg.

Quizás uno sea (o no) medio artista, muy probablemente tendamos, nos atraigan y encaminemos hacia lugares similares, de lo que estoy seguro y me considero es un completo irresponsable social, una persona sin importancia colectiva, nada más que un individuo (que decía Céline), un ciudadano de tercera, y va con segundas...

Lo primero que necesita la gente para (llegar a) ser estar feliz es que no le toquen los cojones, y después, poder hacer lo que les salga de ellos. Eso previo y de entrada… Me largo a la piltra bien morado. Ha sido un día muy Crash. Mañana sol y mal tiempo.

Pues al octavo granizo, ¡toma ya!... 800 niños tuertos de las pedradas por negarse a marchar de la playa… Son cuatro gotas mamimamimamiiiiii…

Y yo que me alegro (y ya es raro últimamente). No, si aun me van a sentar bien (y todo) las jodidas vacaciones...

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06 Aug 2005
las vacaciones no son para el verano (II)


Agobiado ya de las vacaciones, el segundo día decido pasar a la acción… A una hora prudencial del día (o sea de noche) me voy al bar. Como no quiero quedarme sin mi aparcamiento alquilo una bicicleta. Paso de los chiringuitos y me voy al pueblo, a la tasca más escondida que encuentro, un bar genérico, bar “bar”… Tienen Xoriguer, qué bien, qué alegría... Me tomo 800 gintonics, hago un par de amigos con la nariz colorá y regreso haciendo eses y vociferando himnos republicanos…¡Cuidaoooooo!... Me pego un ostión y se jode la cadena… La cargo a hombros… Ella y yo... Solos… La luna… Estrellas… Un noche muy romántica… bum! balabum! balabum!




El cuarto día cambio radicalmente de planes: quiero aprovechar para releer las obras completas de Bataille, Dostoievski i Cioran, revisitar la filmografía de Egoyam, Kaurismaki y Romher, incluso escribir alguna que otra novela, una colección de relatos cortos y un ensayo también, y un guión ya puestos… Me duermo en la playa con El Jueves en la cabeza. Cinco horas después regreso a casa como un pincho moruno y duermo estirado a la plancha como un san cristo.

La décima vez ya en media hora que tengo el mismo dejá-vu con una neumática sueca paseando en (tanga y) bicicleta. En cambio el camarero aún no se ha dignado ni a aparecer...

Esto no puede seguir así… Habrá que establecer algún tipo de contacto con alguna hembra… Le pido a la camarera otro porrón de cerveza y me doy por satisfecho. Mañana muy probablemente será otro día.

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05 Aug 2005
las vacaciones son un duro trabajo (I)


La finalidad última de las vacaciones radica en estresar (aun más), cabrearse en familia y desgastar de tal manera al veraneante como para que desee reincorporarse a su lugar de trabajo sin más demora. Devienen un incoherente mecanismo de amor al trabajo, bien en si mismas bien a la espera de su llegada.

Hacia 4 años que no me bañaba… en el mar me refiero… Compruebo que la playa sigue en el mismo sitio de siempre: al lado del mar, e igual de mal hecha: sin asfaltar, enchufes ni termostato, salada (¿me lo parece o lo está menos que antes?) y con gente, mucha gente que se espatarra por el suelo donde halla menos espacio (e incluso más gente, gente que tiende a agruparse en si misma formando montones de gente), ninguna sombra y a las horas de máximo calor (¡y en verano!). Es la demostración de que el hombre es un animal sadomasoquista por naturaleza, y las mujeres aún más… su capacidad de resistir 80 grados centígrados al sol sin moverse ni un pelo durante horas resulta inaudita. A menudo alguna muere de insolación, pero se la lleva la marea y nadie lo nota. Y los niños campan a sus anchas sin control ni nadie que los pare... ¡El horror!

Ponte crema… no… ponte crema… nooooo… Te vas a quemar ponte crema crema crema ponte crema ponte… ¡que no coñoooo!... Hala, embadurnado y pringoso hasta el último rincón… Te rebozas en arena, te pasas por agua, te fríes y te quemas, receta del verano.




No tengo un par de narices, de hecho ni media hostia, ¿porqué cojones habría de tener dos pies?... ¡Haaaalaaaaa miraaaaaaa mamaaaaaa!... Ya estamos, el típico niño tocapelotas… ¡No señales nen, que eso está muy feo!... ¿¡”Eso” soy yo!?... ¡Plof!, pelotazo me da otro a traición… ¡Niñooooo!... Los niños son muy típicos de las vacaciones… Los utilizan los padres para realizar intercambios de parejas y putearnos y vengarse de los que no los tenemos.

Hay una piscina comunitaria, o compartida o masiva, como coño se diga… Particular, eso, como las demás… La rellenan a diario con 800 mil críos cuya única misión consiste en zambullirse y salir de ella al segundo, chillando o llorando al unísono, drogados de bencedrinas con coca-cola, armados con misiles de asalto soviéticos, raquetas de tenis, puños americanos y bates de béisbol.

Y yo sin adesele...

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28 Jul 2005
de la gravedad de ser insoportables


Tomás y Teresa son los protagonistas de "la insoportable levedad del ser". Teresa era así de histérica. No sé si habrás escogido los nombres por éso. Pero Tomás también era una pieza de cuidado en el libro... El caso es que el Tomás de la novela era una persona incomprensible, todo el tiempo parecía incapaz de compartirse con alguien. Y, al final, es Teresa la que lo seduce y lo retiene a su lado, precisamente por lo absorbente y celosa en extremo que resulta ser...

Belén


No creo que fuesen incomprensibles, sino incomprendidos... mutuamente me refiero... Incompatibles tal vez: Tomás es cobarde por no aceptar que quiere a Teresa, pero a la vez "valiente" por hacer lo que le place en todo momento, un bon vivant, y un vividor... Infiel seguro, ¿desleal también?...

Teresa en cambio tiene bastante con ser como es, aceptar lo que quiere... No ha de renunciar a nada, a (todos) los demás como Tomás, sino "conseguir" al único... Y es su tenacidad, la fuerza que obtiene da la certeza de su sentimiento, la que le lleva a su objetivo: Que Tomás acepte estar (únicamente) con una mujer que le quiere (creo que incluso más que con la mujer que quiere), al precio de renunciar a todas las demás... o en otras palabras: que se niegue a compartirse y ser exclusivamente de ella.



Aceptar ser querido es más difícil que sencillamente querer, para determinadas personalidades y caracteres... Para querer sólo hay que quererlo, valga la redundancia (y hacerlo, otra cosa un poco más difícil...).

No sé porqué siendo el elemento que es resulta encantador Tomás, ese tipo de personas... Supongo que precisamente por inalcanzables (además de por el físico y cierto sadismo, y mejor me callo..)... Por querer alcanzarlo y hacerlo "propio"... Lo mismo es aplicable a los hombres... quizás peor, pues en este caso conviene añadir que normalmente sería necesario subirnos la bragueta previamente, para que no se nos viese el cerebro... (y luego hablamos).

No obstante últimamente tiendo a pensar que no hay diferencia en este sentido entre hombres y mujeres: Si fuésemos honestos confesariamos que, quien más quien menos, una inmensa mayoría de nosotros, (pongamos que ni que sea inconscientemente) sentimos-deseamos-pensamos (incluso actuamos a veces) en ese sentido... con los genitales... Si no no me explico porqué siempre optamos por las peores de las hipótesis (sentimentales) posibles que tenemos a nuestro alcance... o, opción B, a perseguir lo inalcanzable probablemente para no conseguirlo, y no decepcionarnos de nuevo (o al menos tan sólo por no haberlo conseguido).

El mundo probablemente esté mal repartido... Lo que es seguro es que nos agrupamos aún peor...

[¿Qué sería del amor sino tuviésemos cuerpo?... Algo así como lo que decía Arrabal en un programa de noche ("El perro verde" creo) a propósito de Picasso... Cuando le cortan los cojones -decía -, entonces Picasso descubre lo que es el amor... supongo que su (escocida) mujer se lo debió agradecer y mucho... tant enormemente como el considerable tamaño de su polla, pues Picasso, además de bien dotado sufría priapismo -léase: erección permanente como el protagonista de "La magnitud de la tragedia" de Quim Monzó-.]

Todos hemos sido Tomás con (algunas y algunos de) aquellos que nos han querido (más que nosotros)... y somos Teresa con aquellos que queremos (más que ellos a nosotros, y menos que ellos a otras y a otros... a toooodos los demás). Por miedo a no conseguir o a perder a alguien en concreto unos... ¿Los otros?: a renunciar a la intacta, virgen e inconcreta posibilidad que representan todos los demás.

Pues como siempre, ley inexorable, en el amor manda quien menos quiere. Aunque a veces...

Aunque a veces uno de los dos se rinde... Si es Tomás el amor durá tres años.... Si es Teresa ni un minuto más...

[... Y si el amor triunfa, un camión se los lleva por delante en el mejor momento (qué suerte)]

enlace permanente 28 Jul 2005 por Alfred icon Alfred

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