31 Oct 2004 Cafè del Teatre / Programació Novembre
Lleida... ¿Se mueve?
Además, para todos aquellos amantes de la música en particular y la cultura en general de la partida de Lleida y alrededores, una interesante entrevista con Toni Revés, principal programador -independiente- sino el único de estas tierras. Sin -las constantes- iniciativas de personas como él -y algunos pocos más-, aún valdría menos la pena vivir aquí...
Lo siento (a veces)... Nuestro nivel de exigencia es demasiado alto. Pero la verdad es que si no existieses en Lleida, habría que inventarte (o importarte). Gracias por todo. Nos vemos en los bares (y en el Cafè, como siempre).
cualquier parecido con la realidad no estaría mal, o esto es ciencia f(r)icción
fuuuuuuu...
- Dame un cigarro anda... - Fuuuu, no... ... - ¿Eh? - ¡No fumes en la cama ostia!, que luego te acostumbras y un día vas y te incineras - ¿Eh?... Y tu qué nen, ¿eh?... Anda ya tío, pásamelo... - Nah, yo soy otro tema - Sí otro tema otro tema, venga, va... - Vaaale, pero solo uno... ...
fuuuuuuu fuuuuuuuuu...
- ¿Irás a verle este fin de semana? - fuuuuuuu ¡joder tío!, ya te he dicho mil veces que no me preguntes por él... Que me haces sentir mal, coño... Y más en la cama, ¡joder! ...
- Porque... fuuuu, o sea... ¿A ti te daría lo mismo que yo fuera con otra, eh?... fuuuu, ¿eh? - Pues claro que no me daría igual... Pero no voy a pedirte que no lo hagas, ni QUIERO, que tu me lo pidas, fuuuuuuu, ¿entiendes?
...
- Fuuuuuu... Pues ya lo he hecho... - ¿Eeeeh?.. ¿El qué?... - Sí... No estar con alguien por estar contigo - Joder ya estamos... Mira, mejor déjalo estar... - Vale, pues bueno, pues lo dejo estar - Eso - Eso
...
- ¿Qué?... ¿Hacemos otro?
...
- ¿Otro qué? ...
- Otro cigarro, o... - Bueno, venga, pues después... ...
- Vale, pero no en la cama... ... - Qué malote eres tío - Jej, (no lo sabes bien...)
28 Oct 2004 cocina sin comentarios / hoy: cazuela de patatas (y lo que pilles) con membrillo
No, no es la última película de Romher ni significa cenar con una o un “poca sustancia” (desustanciado que dice Belén), pues el membrillo resulta ser un ingrediente más... ¡que digo!, el principal o peculiar, si más no, del plato en cuestión...
A mi las vitrocerámicas pues como que no... Mejor los fogones, y si ya cocinas en cazuela de barro sensacional gratis, pues queda melosa melosa la cosa: la temperatura es gradual, reparte el calor, lo mantiene, además de quedar todo más majo y como rústico, “cassolà” vamos... (Si es la primera vez que usas la cazuela de barro úntala con ajo por debajo... No sé porqué pero ambienta la cocina).
... Y la cosa es hacer unas patatas con algo, pero con membrillo: Yo he encontrado calabacín, cebolla, zanahorias, berenjenas, tomate y ajetes, tu no lo sé. Cuando el aceite esté muy muy caliente freímos las patatas a lonchas, para que luego no se deshagan demasiado, se peguen o nos quede una “samfaina” o pisto. De ser el caso decís que es un pisto y ya está, no problem. Una vez doradas las retiramos, bajamos el fuego (la temperatura, no la cocina) y sofreimos el resto de lo que hayamos encontrado: Primero la zanahoria, luego las berenjenas, el calabacín, los ajetes y la cebolla.... Reincorporamos (que bien suena eso) las patatas, añadimos el tomate y finalmente el membrillo. Le damos meneitos a fuego lento... Una vez consumido el jugo del tomate añadimos el vinillo: rioja, y de paso nos metemos un lingotazo entre pecho y espalda de esos que te abren el hambre, la mente y una ceja (si te pasas un poco, que sin haber comido sientan que no veas). Riau!, ya más animados, meneito meneito a fuego lento, y esperar a que reduzca el caldito.
¡Que te quemas hombree!, y tardan en enfriar estás cazuelas; acábate el vino si quieres, que la espera merece la pena... Ya verás, te lo juro, sinó ya me dirás...
25 Oct 2004 de (primeras) impresiones e (im)propios prejuicios (perjudiciales para la salud general)
Si hacer norma de un ejemplo particular nos conduce (generalmente) a un error general, particularizar (en base a tópicos) puede resultar la peor manera de equivocarse absoluta, y garrafalmente uno mismo. En ambos casos el resultado es idéntico: prejuicios... perjudiciales más para el que los recibe que para aquel que los tiene...
Generalizando que es gerundio (además de absurdo), podríamos decir que la primera impresión al conocer a alguien es la que queda... en ese inconsciente tan particular, y no-colectivo sino bien singular, que son los prejuicios. Al poco tiempo “decides” si esa persona te cae bien... si es guapa, atractiva, tímida, querible, odiosa, extrovertida, malpensada, confiable, reservada... y muchas veces seguimos pensando inconscientemente lo mismo que en aquellos primeros momentos, sin saber del cierto porqué, o si más no manteniendo ciertos recelos injustificados que no nos explicamos como tampoco ponemos en duda, aunque hechos posteriores en nuestra relación caminen en otro sentido y desmientan nuestra “impropia” opinión: Aquellas primeras impresiones, prejuicios e intuiciones, tanto positivos como negativos, en cualquier caso no racionales y en algunos inconscientes, como siempre desacertados e injustos...
... Eso podría ser bueno... Si nos quedásemos con lo positivo y elaboraramos una opinión más consistente a posteriori, en base a hechos y comportamientos reales. No es de justicia clasificar ni encasillar algo, a nadie ni a nada, ni en si ni en un primer –ni segundo ni tercer grado ni- momento, y menos definitivamente como desgraciadamente solemos hacer. Además, acostumbramos a ver a las personas de “una cierta manera” que descarta sino excluye a todas las demás... También a menudo “modelamos” a les personas en base a aquella primera impresión, que se ajusten a la misma con tal de no decepcionarnos... pero no de la otra persona.. sino de nuestra propia (previa, cierta y sabia) opinión al respecto... A falta de certezas recurrimos a ello, y nada más difícil de modificar que el propio concepto que tenemos de nosotros mismos, nuestra propia (y nunca mejor dicho) opinión: por nuestra, sobre nosotros... y de nuestras opiniones.
[lo tuyo y lo nuestro, lo anterior, lo sucedido, lo imprevisto...]
Bien seguro algo tiene que ver con empatías, intuiciones, manías, gustos, fes y recelos varios... Prefiero pensar eso que lo anterior. En cualquier caso habría que modelar esa imagen o impresión en función de aquello sucedido, “lo imprevisto” (como el último trabajo de Lagartija Nick)... Sinó no observariamos “al otro” en su justa medida, es decir, “la nuestra”: No hay juicios universales que valgan a la hora de conocer a un individuo. Cada cual es –socialmente- como cada uno de los otros lo ve, pero...
... aunque todos los demás piensen lo mismo, el criterio de una sola persona que piense lo contrario continúa siendo igualmente válido: puedo querer a un asesino como odiar a un “santo”, vivamos en un mundo criminal o virtuoso
[Ya lo decía Sade... Nada dice de una rosa los gustos y la opinión favorable de todo el mundo sobre su aroma... La verdad, a mi me asfixia...]
“La antigua teoría era: Cásate con un hombre mayor, porque son maduros. Pero la nueva teoría es: Los hombres no maduran; cásate con un hombre joven". (Rita Rudner).
La madurez no es una cuestión de género, ni mucho menos de estado civil, y en cualquier caso no absoluta... aún más: tampoco positiva en si misma. Lo que queda claro es que nada tiene que ver con la edad... Como si el matrimonio o el hombre fuesen los objetivos de la mujer, y la madurez la plenitud masculina...
"Solía vivir sola... entonces... me divorcié"
¿Una mujer os agobia?... Tranquilos!... Casaros con ella!...
“Si un hombre te dice que necesita espacio, déjalo afuera"
¿Una mujer te dice que necesita espacio?... Amplíale la cocina (me lo permito pues cocino yo -cada día y mucho, dentro y fuera-, o sea que también es aplicable a mi...)
"Las mujeres que buscan ser iguales a los hombres carecen de ambición" (Timothy Leary)
...o de verguenza... en qualquier caso de inteligencia...
“Las mujeres solteras se quejan de que los tíos buenos están casados; las mujeres casadas se quejan de sus maridos. Moraleja: los tíos buenos no existen. “
Solución: Para las primeras el matrimonio, para las segundas el divorcio. Conclusión: Las mujeres no saben lo que quieren (o lo que tienen). Quizás un “tio bueno” las casadas, quizás un “buen tio” las solteras...
“Si pudimos enviar a un hombre a la luna... ¿por qué no enviarlos a todos? “
... ¿y quién abriría las latas de espárragos en la tierra?... Ya voy ya voyyy, jum...