21 Aug 2004 cocina sin comentarios / hoy: libritos de lomos republicanos a la manzana y la crema de berenjenas (y con champiñones, porqué no decirlo)
Si yo fuera rey, los dineros de mis amados súbditos y vasallos (tan buena gente ellos, hola holaaa jodeté! hola holaaa, así con la manita) subvencionarían mis clínicas privadas, viajecillos, transportes privados (y alejados del populacho), algún que otro vicio, las bodas de mis churumbeles y porqué no decirlo, los merlots, entrecots y foies que cupieran (o cupiesen) en mi panza real (a tu salud, eso sí, que también sería yo –no te jode- muy buena gente, como no).
Un entrecot es un entrecot es un entrecot (que decia Gertrude Stein)... Está bueno, bien y (a propósito, a colación y sin acritud), hasta el más tonto sabe cocinarlo; vuelta, vuelta y al plato... Pero fíjate tu que un filete de pobre bien cocinado, puede alcanzar cotas de sabor (¡oh, por dios qué buenoooo!) y resultar más tierno y sobretodo gustoso que el mejor de los entrecots...
Pues ni monarquías ni entrecots ni filetes de pobre: hoy (cocino yo, como no), lomo...
... Libritos de lomo, así fileteados por la mitad... Los abrimos y les damos de ostias (puño cerrado mejor que mano abierta), cantando el himno de riego al compás... Si tenemos vecinos políticamente correctos pensemos silenciosamente en Fernando Savater mientras con la palma de la mano extendemos y dejamos bieeeen finos, semitransparentes (y a caldo) nuestros lomos.
Freímos a fuego muuuyyyyy lento láminas de manzana (sin corazón, snif)... Si tiráis hojas de hierbabuena o menta en el aceite pues como que mejor. Cuando estén tiernas las colocamos sobre los lomos (sólo por una parte hombreee, que hay que taparlo luegoooo), junto a láminas de manchego. Cerramos, enharinamos y reservamos, y vamos a por la salsa:
Berenjena y cebolla al horno y pelada posteriormente: eso es “escalibar”. Pero si lo queréis frito pues también sirve. Lo trituramos todo, añadimos nata líquida (si trituráis-montáis con nata y todo, a lo mejor os sale un merengue de berenjena o podéis hacer un soufflé que puede estar bien... Yo qué sé, ya probaremos un día...).
Freimos en aceite los champis y a continuación los librillos, vuelta y vuelta tan solo para que después no se abrán. Añadimos la salsa y los champis... Dejamos reducir a fuego lento unos minutillos, dándole un meneiiiito meneiiito de vez en cuando para que no se peguen y punto.
17 Aug 2004 Webs – El Gravat. Cafè. Bar. Restaurant
El Gravat de Vic no és un pub, ni una discoteca o un restaurante, ni una cafeteria ni sala de fiestas, lecturas, conciertos, exposiciones... És todo ello y más que eso: el local (ni más ni menos) que a mi (snif, snif) me gustaría tener. Uno de aquellos locales que existe necesariamente y por fortuna en todos los sitios, donde nada más entrar te das cuenta que estás en algún lugar especial, por su carácter, vitalidad, decoración, personalidad... por su (excelente) música, su (exquisita y original) comida, sus (seleccionadas) bebidas... “sus –buenas- gentes”, la manera de recibirte, de servirte o acompañarte, de forma que al rato ya eres uno más de ellos.
Enhorabona Pep, espero haber sabido recoger lo que El Gravat significa, representa, ofrece... y en definitiva, que te guste la Web.
Salut!, nos vemos en los bares (y pubs y restaurantes y cafeterias y conciertos...)!
16 Aug 2004 cocina sin comentarios / hoy: cena minimal para uno sólo con (y sin) acento
Llamémosle minimal, que siempre queda más bien y enrollao que decir cocina de pobre o torrás de soltero con sobrasá y queso. Y sin más preámbulos vamos al plato que es gerundio... (sí, lo sé, mi vajilla no es nada cool...)
¿Se te cae la lagrimilla sobre el bikini o pizza tarradelles de cada noche ante la pantalla del ordenador?... ¡aquí está la solución!... Como seguro solo tenemos pan de antesdeayer, una cebolla arrinconada en el cajón de la nevera y un tranchette en la huevera, pimienta y alguna bolsita de oregano del telepizza en algún armario y ¡oh!, sobrasada... pues hagámosnos una torrá de soltero con sobrasá y queso (aka cena minimal).
Elaboración: Cójase un horno. Normalmente ya viene instalado debajo de la cocina (eso con fogones para más datos). Déjelo tranquilo, tenemos uno, vale, de acuerdo, sigamos... Unte pan de chapata del día (en su defecto bimbo o hacendado) con la sobrasada (horizontalmente y por la parte de arriba). Seguro se le caerá, pero como no hay, snif, nadie más que lo haya visto pues tampoco importa: recójala y siga... Corte la cebolla muy fina muy fina y llore pensando en él/ella aprovechando la ocasión (mejor cebolla tierna que es más melancólica; en su defecto: la que queda). Colóquela sobre la sobrasada. Una capa de queso de cabra sería i-de-al, pero el tranchette pues tampoco esta na-da-mal. Espolvoree el oregano y la pimienta... Por encima... Del queso... [si ha encontrado por casualidad unas nueces colóquelas también]
Una vez el horno calentito (unos 180º) abra su puerta, no lateralmente sino de arriba abajo (es algo muy raro, pero ya cojerá práctica). Tire a la basura la cabeza cortada que dejó el anterior inquilino (y que usted acaba de gratinar) y coloque un poco de papel de aluminio (¿se puede decir albal?, pues albal, pero hacendado también sirve –que conste-). Coloque las torradas (en potencia) y canturree Pablo Abraira o Mari Trini a la espera del exquisito manjar minimalista. Consuma en la mejor compañía del mundo: su ordenador personal, aunque a veces...